Para
empezar, quiero tomarme un momento para recordar el comienzo de mi experiencia
en el programa. Shamari y
Jenny y yo pensábamos que no íbamos a venir a america latina y tuvimos otras
vidas en los EE.UU. antes de venirnos acá.
Nos encontramos en el aeropuerto de Miami por la primera vez el nueve de
marzo, hace casi ocho meses. Para mi,
eso fue como una parada en mi vida real y el
comienzo de una aventura inimaginable. El Programa nos da información
básica. Nuestra
experiencia se divide en 2 partes, una en el interior y otra en la Capital,
Montevideo. En esos dos
lugares, tenemos otra división de nuestro tiempo entre los liceos públicos y
los institutos de formación docente y a veces otra, también, por ejemplo
acreditación. La
idea es apoyar y asistir a estudiantes y profesores de IFD o en los liceos públicos
del Uruguay de la mejor manera posible.
La primera parte
de mi experiencia fue en Paysandú.
Paysandú es una ciudad bastante chica que está en el norte de Uruguay en
la frontera de argentina, hay alrededor 75.000 habitantes en la ciudad. Yo viví con una familia, una profesora
de ingles que tiene dos hijas, una que esta en Paysandú y otra que estuvo en
Italia estudiando y ahora está en los estados
unidos. Trabajé la mayoría del tiempo en liceo número uno y el
instituto de formación docente pero hice visitas a otros liceos, institutos
privados, y escuelas primarias, también.
Traté de trabajar con los profesores para hacer algo
útil, sobre lo que ellos estuvieran enseñando, pero solo me presentaba, les
contaba sobre mi y mi vida… Hola, me llamo
Blaire, como la bruja de Blaire, soy de Pensilvania, pero no soy vampira… pero
mis clases favoritos fueron las cuando yo fui con más frecuencia y tuve la oportunidad para conocer los
estudiantes mejor. Entonces, podiamos
tener conversaciones sobre la cultura de Uruguay y los estados unidos y charlar
un poco sobre algunas cosas parecidas y distintos. Por ejemplo, tuvimos un día de poesía, dos cineforos,
y usamos cosas como canciones, deportes y actividades juveniles.
Estuve
en Paysandú desde principios de marzo hasta finales de junio. Al fin de junio, llegue a Montevideo por la
conferencia de Fulbright con los becados de
Argentina y Uruguay, Luego
llegaron las vacaciones del
invierno, y una visita de mi familia. Después
de todo eso, empecé a trabajar de nuevo en Montevideo. Acá trabajé en liceos
públicos otra vez, viajé todas las semanas a Florida para irme a CERP del
centro, centro regional de profesores y trabajé
en acreditación, organización que brinda mejores posibilades para el
aprendizaje de inglés. Iba
a participar de más clases en Montevideo, pero los paros y demás inconvenientes
que éstos ocasionaban, hizo que me enfocara mas en el trabajo en la oficina de
la organización acreditación y dando clases para ellos. Los
días de comidas fueron lo mejor!!! y tengo intenciones de tener una fiesta de Halloween la semana próxima. También, tuve actividades muy lindas en
Florida, con los estudiantes del profesorado de ingles y otros- tuvimos un
clase con los de geografía y vamos a tener un clase la semana próxima con la
clase de historia, tuve la oportunidad de hablar con los estudiantes de Florida
afuera de clase muchas veces porque almorzamos juntos cuando
podíamos.
En mi trabajo, tuve
la oportunidad de experimentar la cultura y costumbres y compartí lo que pude
con los estudiantes, pero siempre fue dentro de los liceos o institutos. Por eso,
ahora tengo que hablar sobre el parte que fue mi experiencia afuera de trabajo.
Cada
uno de nosotros tenía que presentar un proyecto durante nuestra experiencia
aquí. Originalmente, el mío
fue una mezcla de algo con mujeres en deportes, atletismo específicamente, y/o
algo con mujeres en ciencias. Pero
me dí cuenta que ese campo estaba bastante cubierto, por ejemplo, la carrera de nike she run Montevideo y
por mis observaciones en las clases de química de las que participé donde note
que había mas mujeres que hombres. Entonces decidí
formar parte de otros deportes, menos convencionales, para mi proyecto,
participando en ellos como Frisbee a ambos lados del Plata.
Cuando
estuve en Paysandú, hablando de deportes, nadé con mi mama y fuimos juntas a una competencia de natación en
Mercedes. Fue una experiencia lindísima. Ahora quiero contarles un poco sobre la
experiencia que tuve con mi familia uruguaya.
Como casi todos de ustedes ya saben, es difícil para vivir en un lugar
afuera de tu país, tu idioma, y tu familia.
Entonces, para sentir que tienes un hogar y una familia en otro lugar es
un sentimiento único, pero tengo otra familia de Paysandú que ahora siempre
están en mi corazón- mi mama, Alejandra y mis hermanas, Julieta y Vicky. Estoy tan agradecida a ellas por sus
corazones, mentes, y abrazos abiertos y de verdad, no
sé que hubiera hecho si no las hubiera tenido para charlar, reírnos, y comer chili, cornbread, alfaputas,
empanadas de "Las primas" y almuerzo con la abuela los domingos. Ahora, vivo con dos chicas uruguayas en un
departamento en Montevideo y no tiene punto de comparación con
mi experiencia en Paysandú, pero también,
encontré una nueva familia en Montevideo.
Durante la conferencia de Fulbright, algunos me contaron sobre los
equipos de Ultimate Frisbee que existen en Argentina, y me dijeron que debo buscar
por el equipo en Facebook. Lo hice y los
encontré y ahí empezó una experiencia increíble. Primero, tuve que aprender y jugar más que
antes en mi vida pero aprendí un montón sobre el deporte, la gente, el idioma y
el espíritu del juego. Los
miembros del equipo son tan buena gente, tan geniales acá en Montevideo, pero hay torneos internacionales. Fuimos a competir y conocí gente de todos
lados, más gringos o norteamericanos, colombianos, argentinos, venezolanos…
pero la cosa mas impresionante para mi es que todos son tan amables. Enseñan, pasan tiempo, explican palabras y
expresiones en español, y quieren saber como estas y ayudarte en todo lo
posible. Voy
a recordar los torneos toda mi vida y todavía tengo ganas de irme al hat de Rio, jaja.
También durante mi tiempo acá, corrí, por primera vez en mi vida, una
maratón de cuarenta dos kilometres en la Patagonia. Por suerte, encontré dos muchachos medios
locos como yo que también tuvieron ganas de viajar a la Patagonia para correrla
y fuimos al fin de setiembre a Torres del Paine en Chile. Nunca creí posible
encontrar "familia", que compartieron mi locura en una carrera y en
el viaje y que los días posteriores, cuando no podía ni caminar, fuimos a andar
en bicicleta alrededor del parque,
cantamos canciones de rap, y dormimos en el aeropuerto de Santiago… fue
una experiencia de vida muy fuerte - gracias a Nick y Chris.
Hay dos cosas que aprendí, tu hogar está donde está tu corazón…. Y La
sonrisa es la misma en todos los idiomas J muchas gracias a todos- les quiero por todo su apoyo y ayuda!!!
También, voy a contarles un par de
anécdotas sobre mis "metidas de pata" mientras aprendía el idioma
pero en otro post.